Slider

Podcast

Videojuegos

Anime

Comics

Animación

» » » Cine | Gran Torino: Diez años del genio de Clint Eastwood en el cine

 
Tendrían que pasar cuatro años para que Clint Eastwood volviera a la silla de director después de Million Dollar Baby, para sacar adelante una película pequeña, de escaso presupuesto y que, sin embargo, se convertiría en la cuarta joya de su excelsa corona.

Gran Torino de 2008 nos sumerge en la ciudad de Detroit, en un barrio invadido por las etnias asiáticas que acaban rodeando a Walt Kowalski (Clint Eastwood), un viejo polaco aislado de la sociedad, herido de muerte por un cáncer que le devora poco a poco, atrapado en su mundo perfecto cuanto este era un joven antes de los estragos que la guerra causo en él. Su vida social gira en torno a su perro, a burlarse de un sacerdote y su religión y a un peluquero con quien habla sobre los años que se han ido para no regresar más.

A pesar de ser un viejo resentido con el mundo actual y que reniega por todo, Walt guarda con mucho cariño un auto Ford Grand Torino, el cual es el nuevo objeto de una pandilla de asiáticos para iniciar al joven Thao Vang Lor (Bee Vang) en el mundo del crimen callejero.

Al no conseguir robar el auto, Thao no solo tendrá que enfrentarse al desprecio e insultos que Walt realiza hacia su persona, sino a la presión de darles gusto a la banda de callejeros que buscan que este se una a su pandilla, lo que potencia el conflicto interno de ambos personajes, uno por sus crímenes de guerra y el otro por la falta de libertad y seguridad para decidir por sí mismo. Siendo el auto quien ha unido sin querer sus destinos, ya que a partir de ese momento los protagonistas aprenderán mucho el uno del otro y acabarán salvándose el uno al otro, en donde Walt poco a poco y sin querer, termina convirtiéndose en un héroe vecinal, hasta llegar a un difícil e inesperado final para ambos personajes.

La película nos refleja la vida de un veterano de guerra en todos los aspectos, desde su actuar agresivo con personajes extranjeras, hasta conocer la intimidad de su hogar que nos permite observar como el personaje entiende el nuevo mundo sin olvidar su pasado militar. Ya que una sencilla cerca de madera en el patio frontal de la casa, sirve como una metáfora de una frontera difícil de superar para todos aquellos que buscan acercarse al país de las barras y las estrellas, ya que la bandera americana y el constante gruñir y escupir de Walt al ver a sus vecinos asiáticos, son claros signos del patriotismo que al día de hoy existe en el país americano.

Son pocas las cintas que tratan el racismo y la amistad, de una manera tan honesta como lo realizo hace ya diez largos años atrás Gran Torino, la cual nos enseñó algo más sobre la reivindicación humana a través de una relación de amistad forjada, con un auto entremedio como símbolo de nobleza y sabiduría.

«
Siguiente
Entrada más reciente
»
Previo
Entrada antigua

No hay comentarios.:

Deja un comentario